Las hipotecas invertidas pueden ser parte de los planes para el retiro.
Una persona de 62 años puede obtener alrededor del 50% del valor de la propiedad por medio de una hipoteca invertida o “reverse” como se promociona el producto. Por Marie Custodio Collazo / mcustodio@elnuevodia.com
Las hipotecas invertidas están cobrando auge con más instituciones financieras ofreciendo el producto dirigido a las personas de 62 años o más, y que se promueve como una forma para que los dueños de viviendas conviertan en efectivo la equidad de la propiedad sin tener que repagar el dinero mientras vivan.
Las hipotecas invertidas son un programa respaldado por el Departamento de Vivienda Federal (HUD, por sus siglas en inglés), que aplica a viviendas hasta $625,000.
“Es un préstamo sobre la equidad de la propiedad”, explica Margarita Delgado, directora de la División Unifamiliar de FHA para Puerto Rico y las Islas Vírgenes, con la característica de que la cantidad que le prestará la institución se calcula a base de la edad de la persona, y en el caso de un matrimonio, del cónyuge más joven.
A mayor edad, más alto el por ciento de la equidad que podrá obtener en efectivo. Por ejemplo, dice Delgado, alguien de 62 años puede obtener alrededor del 50% del valor de la propiedad, según la tasación al momento de solicitar el préstamo.
Los dueños de la residencia pueden recibir el dinero en una sola suma o en mensualidades, así como abrir una especie de línea de crédito para retirar las cantidades según la necesidad.
“Si es para salvar la casa, se determina a cuánto dinero tiene derecho a recibir, se pagan los gravámenes, y el restante se es para el cliente. Si la propiedad debe más de lo que el cliente tiene derecho a recibir, no se puede hacer la hipoteca invertida, o tiene que buscar dinero para saldar el balance”, señala Delgado, en referencia a las personas que recurren a este instrumento para evitar que el banco les quite la casa por falta de pago.
Aunque las hipotecas invertidas son similares a los préstamos respaldados por la equidad de la propiedad, el dueño no tiene que repagar la deuda mientras viva en el lugar.
A cambio, deben mantener al día el seguro de la residencia, pagar los impuestos sobre la propiedad y hacer las reparaciones que necesite la residencia.
Delgado advierte que se han desarrollado esquemas fraudulentos para cobrarle a las personas mayores una comisión por tramitar las hipotecas invertidas. La realidad es que los interesados pueden ir directamente a unos de los 13 bancos hipotecarios que originan hipotecas invertidas.
Recorta la herencia
Si bien los propietarios de la residencia no tienen que pagar la hipoteca invertida, una vez mueren, los herederos tienen un año para decidir cómo saldar la deuda.
Para Roberto Baerga, presidente de Consumer Credit Counseling Services de Puerto Rico, la herencia no debería ser la consideración principal.
“Si has educado bien a tus hijos, ¿por qué no usar ese dinero para mantener el estándar de vida al que estás acostumbrado?”, cuestionó el consultor financiero.
“Al tomar la decisión de una hipoteca invertida, la consideración debe ser el beneficio de la persona o el matrimonio para mantener o mejorar el estándar de vida. La seguridad de las personas mayores no debe ponerse en riesgo para darle beneficios a un hijo que puede trabajar y valerse por sí mismo”, enfatizó Baerga.
Por su parte, Delgado resalta que la hipoteca invertida no cubre el total del valor de la propiedad, por lo que los herederos pueden optar por venderla y quedarse con el sobrante. Ahora bien, también pueden pagar la deuda y conservar la residencia, o entregarla al banco.
Evalúe las opciones
Como parte de los requisitos para solicitar una hipoteca invertida, los interesados deben acudir a una organización aprobada por HUD para recibir asesoría. El costo de la consulta está regulado por la agencia federal, es de $125 y los participantes reciben un certificado como evidencia del servicio.
Al presente, sólo Consumer Credit Counseling Services y One Stop Career Center tienen consultores certificados para orientar sobre las hipotecas invertidas.
Baerga destaca que, como parte de las orientaciones, se explica que las hipotecas invertidas son un producto financiera más caro de lo normal, ya que el interés es compuesto -“se paga interés sobre los intereses”-. Además de que los gastos de cierre son más altos, y aunque los clientes no suelen pagarlos de su bolsillo porque se incluyen como parte del préstamo, reducen la cantidad de dinero disponible para el dueño de la propiedad.
El ejecutivo resalta que, antes de hacer una hipoteca invertida, los propietarios deben considerar vender la casa para comprar una más económica.
“Así quedas libre de deudas y te sobra”, dice Baerga, aunque admite que la situación en las bienes raíces no es favorable para vender.
Lo importante, dice, es que la decisión de hacer una hipoteca invertida sea por las razones correctas y considerando el futuro.
Aunque el programa no limita los usos que las personas le pueden dar al dinero de estos préstamos, el presidente de Consumer Credit no recomienda que se utilice para ayudar a un hijo en problemas o para irse de vacaciones.
“Hay que pensar en el futuro. Uno no sabe cuántos años va a vivir, ni en qué condiciones”, dice Baerga y añade que los ahorros de los puertorriqueños están en la equidad que acumula la residencia.